Pico menor

(Dendrocopos minor)

"Lesser spotted woodpecker"
"Pica-pau-malhado-pequeno"

Orden: Piciformes                                           Familia: Picidae 

OBSERVACIÓN:

Aunque es algo tímido, si decide salir es fácil que llame nuestra atención gracias a su llamativo colorido.

DESCRIPCIÓN:

El más pequeño de los pícidos europeos es un ave no mayor que un pinzón o un gorrión, que se caracteriza por poseer un cuerpo rechoncho y corto, la cabeza redondeada y el pico relativamente pequeño y ligeramente apuntado hacia arriba (dibujo 1). En su plumaje domina una combinación de blanco y negro en las regiones dorsales, en tanto que las ventrales (dibujo 2) adquieren un suave tinte cremoso, que se adorna con un ligero jaspeado hacia los flancos. Luce una franja negra en la nuca y una subbigotera poco desarrollada, mientras que el píleo -que aparece enmarcado de negro- es rojo en los machos y de un blanco sucio en las hembras. Los jóvenes presentan un patrón parecido a los machos, pero el blanco de su plumaje es muy sucio y el píleo se muestra menos definido.

HÁBITAT: 

Se restringe a los bosques caducifolios, tanto monoespecíficos como mixtos. En España, la especie se instala en una gran variedad de formaciones boscosas, desde robledales en el norte hasta castañares, quejigares y encinares mixtos en el centro y sur, además de bosques de ribera, como fresnedas, alisedas y choperas. Su límite altitudinal se sitúa en torno a los 1.400 metros. 

ALIMENTACIÓN:

Como la mayoría de los pícidos, consume casi exclusivamente larvas e insectos adultos -sobre todo, escarabajos xilófagos-, que encuentra en las cortezas de los árboles. Ocasionalmente, se alimenta de fruta y visita comederos artificiales.

REPRODUCCIÓN:

Su corto periodo reproductor comprende desde mayo hasta principios de julio. Los machos comienzan el celo con constantes reclamos y tamborileos efectuados por todo su territorio para, posteriormente, entregarse a exhibiciones en las que extienden las alas y levantan la cabeza. Una vez formada la pareja, macho y hembra taladran un agujero en un tronco apropiado, para lo que han de dedicar de 12 a 16 días de intenso trabajo. 

NIDIFICACIÓN:

La puesta comienza a principios de mayo y consta de tres a ocho huevos blancos, que son incubados por ambos sexos durante 11 o 12 días. Las aves más tardías pueden incubar hasta finales de junio. Los pollos son alimentados por ambos progenitores y abandonan el nido en las primeras semanas de julio. No existen segundas puestas, aunque sí puestas de reposición si la primera se malogra.  

CANTO:

Su sonido característico es una explosiva sucesión de kick-kick-kick, semejante al de otros pícidos, pero más agudo y acelerado. El reclamo de tamborileo es muy rápido y bastante débil.

MIGRACIONES:

Es una especie residente en toda su área de distribución, que apenas emprende movimientos de corto radio en las poblaciones más norteñas de Europa. 

AMENAZAS Y CONSERVACIÓN:

El principal problema de estas aves es la pérdida de hábitat como consecuencia de la tala directa y de la sustitución del bosque autóctono caducifolio o mediterráneo por cultivos de coníferas y eucaliptos. La expansión de cultivos de frutales en detrimento de los bosques ribereños le ha supuesto una privación considerable de territorios en Levante y Extremadura. Otra amenaza grave, que significa la pérdida o abandono de abundantes nidadas y una merma en las fuentes de alimentación, viene causada por la práctica silvícola de eliminar los troncos viejos o caídos en las áreas forestales.
Para asegurar la presencia de la especie, sería conveniente conservar los bosques autóctonos caducifolios, así como los sotos de ribera y las masas de arbolado mediterráneo maduro, y evitar, en la época de cría, la extracción de árboles muertos en choperas de repoblación y otros bosques potencialmente útiles para su reproducción.
El pico menor aparece incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría "De interés especial". 

Información obtenida de SEO/BirdLife